RECOGIDA DE ALIMENTOS
domingo, 1 de febrero de 2015
Breves historias entre dos mundos
domingo, 4 de enero de 2015
¿Y si fuera verdad? PELÍCULA
Sinopsis:
Lauren es una médica internista en un Hospital de San Francisco. Es una mujer activa y positiva, apasionada por su trabajo. Una mañana, en la que se prepara para una salida al campo, tiene un accidente con su automóvil y da varias vueltas de campana. Algunas horas después el diagnóstico médico es terminante: muerte cerebral con constantes médicas estables.
Arthur es el coprotagonista. Su vida se cruzará con la de Lauren, no en el hospital en el que ésta espera la muerte, sino en su casa. El cuerpo de Lauren se ha separado de su espíritu y éste ha vuelto a su antiguo hogar. Sólo Arthur puede verla y escucharla.
Comentarios de José Ramón Campos:
En la novela, el autor fabula acerca de la zona presuntamente confusa a nivel médico de lo que son los comas profundos. Algunas personas nunca salen de él; en cambio otras, tras muchos años, despiertan. El autor se plantea lo que puede suceder en las personas durante ese momento en el que no se está ni muerto ni vivo. El tema, aunque similar al planteado por Pedro Almodóvar en su película "Hable con ella", no se aborda como en aquel caso, desde el punto de vista de los próximos, sino desde el propio individuo en coma. Podría decirse que el tema principal es la lucha por la vida, el amor y la solidaridad. Lauren le cuenta que está en coma y él decide ayudarla pues puede comunicarse con ella. Juntos empiezan una interesante investigación acerca de testimonios de gente que ha sufrido por ello, doctores que han tratado casos delicados..., pero ninguno ayuda a Arthur a dar con la solución.
Al final se comentó por todos los asistentes a quienes agradó mucho sin excepción.
lunes, 29 de diciembre de 2014
PRUEBAS VOLUNTARIAS - EL VERDADERO SILICIO
Naturalmente esta pregunta conduce a esta otra. Puesto que Jesús dijo: "Bienaventurados los afligidos", ¿hay mérito en proporcionarse aflicciones agra vando sus pruebas con sufrimientos voluntarios? A esto contestaré muy claro. Si hay un gran mérito cuando los sufrimientos y las privaciones tienen por objeto el bien del prójimo, porque es la caridad por el sacrificio; no, cuando no tienen otro objeto que uno mismo, porque eso es un egoísmo fanático. Aquí debe hacerse una gran distinción; en cuanto a vosotros, personalmente, contentáos con las pruebas que Dios os envía, y no aumentéis la carga, ya de por sí muy pesada a veces: aceptadlas sin murmurar y con fe; es todo lo que El os pide. No debilitéis vuestro cuerpo con priva ciones inútiles y maceraciones sin objeto porque tenéis necesidad de todas vuestras fuerzas para cumplir vues tra misión de trabajo en la tierra. Torturar y martiri zar voluntariamente vuestro cuerpo, es contravenir a la ley de Dios , que os dalos medios de sostenerle y fortificarle; debilitar los innecesidad, es un verdadero suicidio. Usad, pero no abuséis, tal es la ley; el abuso de las mejores cosas, lleva consigo mismo el castigo en sus consecuencias inevitables.
Otra cosa es con respecto a los sufrimientos que uno se impone para el alivio del prójimo. Si sufrís frío y hambre para calentar y alimentaral que tiene necesidad y por lo cual vuestro cuerpo padece, este es un sa crificio que Dios bendice. Vosotros, los que dejáis vuestros perfumados tocadores para ir a las infectadas bohardillas a llevar el consuelo; vosotros, los que ensuciáis vuestras delicadas manos curando llagas; vosotros, los que os priváis de lesueño para velar a la cabe cera del enfermo que es vuestro hermano en Dios; vos otros en fin, los que gastáis vuestra salud en la prác tica de las buenas obras, ya tenéis vuestro silicio, ver dadero silicio de bendición, porque los goces del mundo no han secado vuestro corazón, no os habéis dormido en el seno de las voluptuosidades enervadoras de la for tuna, consoladores de los pobres desheredados.
Mas vosotros, los que os retiráis del mundo para evi tar sus seducciones y vivir en el aislamiento ¿para qué servís en la tierra? ¿En dónde está vuestro valor en las pruebás, puesto que huís de la lucha y evitáis el combate? Si queréis un silicio, aplicadlo a vuestra alma y no a vuestro cuerpo; mortificad vuestro espíri tu y no vuestra carne; azotad vuestro orgullo, recibid las humillaciones sin quejaros, martirizad vuestro amor propio; sed fuertes contra el dolor de la injuria y de la calumnia, más punzante que el dolor corporal. Ese es el verdadero silicio cuyas heridas os serán tomadas en cuenta, porque atestiguarán vuestro valor y vuestra sumisión a la voluntad de Dios. (Un Angel Guardián. París, 1863).
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Fraternidad Humana en el "XXI Congreso Espírita Nacional"
lunes, 15 de diciembre de 2014
Evangelio de hoy "Los tormentos Voluntarios"
23. El hombre va incesantemente en busca de la felicidad que se le escapa, porque la felicidad perfecta no existe en la tierra. Sin embargo, en las vicisitudes que forman el cortejo inevitable de su vida, podría gozar, por lo menos, de una felicidad relativa; pero él la busca en las cosas perecederas y sujetas a las mismas vicisitudes, es decir, en los goces materiales, en vez de buscarla en los goces del alma, que son un goce anticipado delosplacerescelestesimperecederos;enlugardebuscarla"pazdel corazón", única felicidad real en la tierra, está ávido de todo lo que puede agitarle y turbarle, y, ¡cosa singular!, parece que se crea de in tento tormentos que estaría en su mano evitar. ¿Los hay, acaso, más grandes que los que causan la envidia y los celos? Para el envidioso y celoso, no hay reposo; ambos tienen una fiebre continua; lo que ellos no tie nen y lo que poseen los demás, les causa insomnios; la prosperidad de sus rivales les da vértigos; su emu lación sólo se ejerce para eclipsar a sus vecinos; todo su placer consiste en excitar en los insensatos como ellos, la rabia de los celos de que están poseídos. Po bres obcecados, que no piensan que mañana les será preciso dejar todos estos juguetes, cuya codicia enve nena su vida. A éstos no se aplican estas palabras: "Bienaventurados los afligidos porque ellos serán con solados", porque sus cuidados no son de aquellos que tienen compensación en el Cielo. Por el contrario, !cuántos tormentos se ahorra el que sabe contentarse con lo que tiene, que ve sin envidia lo que no tiene, que no pretende parecer más de lo que es! Siempre es rico, porque si mira hacia abajo en vez de mirar hacia arriba, siempre verá gentes que aun tienen menos; vive tranquilo, porque no se crea necesidades quiméricas, y la calma en medio de los huracanes de la vida ¿no es acaso una felicidad? ( Fenelón. Lyon, 1860)
lunes, 24 de noviembre de 2014
INTRODUCCION A LA MEDICINA DEL ALMA
El suicidio y la Locura
En efecto, es cierto que la mayor parte de los casos de locura son debidos a la conmoción producida por las vicisitudes que el hombre no tiene fuerza para so portar; si, pues, por la manera como el Espiritismo le hace ver las cosas de este mundo, toma con indiferencia, y aun con alegría, los reveses y los desengaños que le hubieran desesperado en otras circunstancias, es evi dente que esa fuerza que le coloca por encima de los acontecimientos, preserva su razón de las sacudidas, que sin esto le hubieran quebrantado.
15. Lo mismo sucede con el suicidio; si se excep túan aquellos que tienen lugar por la embriaguez y por la locura y que pueden llamarse inconvenientes, es cierto que, cualesquiera que sean los motivos particu lares, siempre hay por causa el descontento; así, pues, aquél que está cierto de que sólo es desgraciado un día y estará mejor los días siguientes, y los toma con gusto y paciencia; no se desespera sino cuando no ve término a sus sufrimientos. ¿Qué es, pues, la vida humana con respecto a la eternidad, sino mucho menos que un día? Pero para el que no cree en la eternidad, que cree que todo acaba en él con la vida, si se abandona a la no eternos,nosonmenosterribles,ydetalnaturaleza,quehacenreflexionara cualquiera que intentara irse de la tierra antes que Dios lo disponga. El Espiritismo neutraliza, pues, el pensamiento del suicida, por muchos motivos; por la "certeza" de una vida futura en la que "sabe" que será tanto más feliz cuanto más des graciado y más resignado haya sido en la tierra por la "certeza" de que abreviando su vida justamente obtiene un resultado enteramente diferente del que espe raba; que ha salido de un mal, para caer en otro peor, más largo y más terrible; que se engaña si se cree que matándose irá más pronto al Cielo; que el suicidio es un obstáculo para reunirse en el otro mundo con los seres de su afecto a quienes esperaba encontrar allí; de donde se sigue la consecuencia de que el sui cidio, no prometiendo otra cosa que desengaños, es contra sus propios intereses. Así es que el número de los suicidios evitados por el Espiritismo, es considerable, y se puede asegurar que cuando todos los hombres sean espiritistas no habrá suicidas conscientes. Com parando, pues, los resultados d e las doctrinas materialista y espiritista bajo el solo punto de vista del suicí dio, hallaremos que la lógica de la una conduce a él, mientras que la lógica de la otra lo evita; lo que es confirmado por la experiencia.










